viernes, 20 de febrero de 2009

Turismo


Que sería del mundo si, entre todos no nos ayudásemos un poco los unos a los otros; dándonos consejos, prestándonos dinero, acostándonos con las mujeres de otros para que el matrimonio de nuestros amigos no se vaya al carajo antes de tiempo gracias a la válvula de escape que supone media hora en un motel que apesta a miedo y vergüenza. Pues bien. Hoy quiero realizar mi aportación a esa negligencia colectiva con este manual indispensable para viajar por el mundo sin mucho dinero, con el fin de contribuir a una época importante de nuestra vida; El momento que elegimos para nuestro esparcimiento, y que nunca termina cómo deseamos cuando partimos de nuestros dulces hogares por culpa de sobresaltos inesperados.

Con tal fin, he redactado una serie de reglas indispensables, gracias a mi experiencia, y a la de mis colaboradores (sería un detalle mentarlos, pero no quiero los típicos problemas con los derechos de autor, así que lo dejaré para una segunda entrega). Sin más preámbulos:

1-Siempre que acuda al baño compruebe si hay papel higiénico.

2-En algunas ciudades importantes, hasta el punto de ser susceptibles de recibir visitas durante todo el año, pueden vivir personas que no respondan a la definición de turistas, sino que vivan en la ciudad y, lógicamente, pueden molestarse por lo que, a sus ojos un tirado o un ignorante, está haciendo. En vez de perder el tiempo haciéndose el sorprendido pruebe con fingir arrepentimiento y culpa. Nunca falla.

3-En otras ciudades, que no tiene porqué coincidir con las del punto 2, pero que tampoco están impedidas a ello, cobran por el uso de baños públicos. Lleve algo suelto siempre por si acaso. Y no se confié. No en todos los países de la Unión Europea aceptan euros por dejarte utilizar el baño.

4-Estaría bien informarse un poco del lugar que va a visitar, ya que, al contrario de lo que dicen los periódicos y los entendidos sobre el castellano, y su popularidad en el mundo, “no sé cuantos millones de hablantes”, a los ojos del resto de países, África comienza en los pirineos. Así que no haga como si le hubiesen ofendido en su orgullo patrio al ver, por fin, la Torre de Pisa, y descubrir que las instrucciones del parque de atracciones están escritas antes en latín que en español.

5-No vaya en chancletas con calcetines blancos, ni tire fotos a todo lo que le haga gracia señalándolo como si fuese usted bobo o el resto no se hubiese fijado en el monumental edificio que usted insiste en que vean. Todo el mundo le hablará en inglés.

6-Vaya donde vaya, seguramente, encontrará chinos, o gallegos…recé por qué sea lo primero.

7-¡Despeje la incógnita! Son necesarios conocimientos avanzados de matemáticas para poder viajar. Es decir, cuando pida algo en una terraza, debe saber el precio, según la carta, de lo que ha pedido. Dividirlo entre dos, sumarle siete, multiplicarlo por 3, hallar la raíz cuadrada del resultado y sumarla al precio de cada bebida. Calcular a ojo la altura del camarero, dividirlo por 3,5 y sumarlo también. El resultado será lo que le cobren por el servicio de mesa.

8-La gente, como norma general, en cualquier país que visite, es egoísta, artera, mentirosa, chabacana y estúpida, como en la comunidad en que vive. ¡Qué casualidad! Cuide sus pertenencias y compre un mapa.

1 comentario:

Liverani dijo...

"En latín antes que en español"... bestial.
Mejor chinos que gallegos... más bestial todavía.